Tatuaje en una momia milenaria

Un interesante descubrimiento arqueológico nos muestra que los tatuajes de momias no son cosa de ahora, ni locura temporal de los seres humanos… en todo caso: la locura es permanente.

Lo llamaron Oetzi, y es una momia que tiene 5000 años de antigüedad y luce más de 50 tatuajes en su cuerpo.

Todos geométricos, barras y cruces, como el que podemos observar en la imagen.

Esta es la mayor momia natural no embalsamada conocida en Europa y murió hace poco más de 5.000 años. Los tatuajes, y otras características de la momia, se conservan gracias a dos días de sesiones fotográficas a menos de 6 grados bajo cero, que es la temperatura en que conservan el cuerpo.

Los fotógrafos fueron Marco Samadelli y Gregor Staschitz, y han obtenido más de 150.000 imágenes de Oetzi.

Oetzi fué hallado en 1991 en los Alpes por un matrimonio alemán, y ahora cuenta con un material fotográfico para su difusión y estudio de especialistas de todo el mundo.

Se puede observar, inclusive, el lugar de entrada de una de las flechas que le causó la muerte.

Oetzi vivió en los Alpes italianos en torno al año 3300 a.C., la edad del Cobre europea.

Y hoy nos confirma que su cultura gustaba de tatuarse el cuerpo, sabía incorporar tintas en la piel, y puede llegar a contarnos sus motivos, con estudio y con paciencia…

Pero podemos intuir que algunos de sus motivos eran los mismos que los nuestros: embellecer su cuerpo, reconocer su pertenencia a un grupo, sentirse humano…

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